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Todos los sistemas de conocimiento, desde las antiguas religiones animistas hasta las actuales explicaciones científicas, coinciden en que la Vida es un sistema de energía en perpetuo cambio, una compleja estructura de sutiles fuerzas en equilibrio inestable, que permanentemente encuentra nuevas formas de manifestación -y nuevos equilibrios- en ciclos de crecimiento y detención, de actividad e inactividad. El retorno periódico de ciertos fenómenos (el día, las estaciones, las mareas, etc.) es el más típico de los ejemplos; también el curso de los planetas en el cielo, sobre el fondo de las constelaciones estelares. En ésto se apoya la astrología: un sistema de interpretación simbólica que vincula los movimientos planetarios con las cualidades, conducta y actividades de los seres humanos. Miles de años de cuidadosa observación han permitido acumular una enorme información sobre tal correlación, entendida actualmente como sincronía espacio-temporal. Hoy la astrología es un método de conocimiento con sólido apoyo en la observación y la estadística. El Horóscopo de una persona es un plano visual del cielo; indica la posición de los planetas en el Zodíaco al momento de su nacimiento, vistos desde el lugar de nacimiento. El centro representa a la Tierra; a su alrededor, el Zodíaco forma una banda circular en la que cada Signo ocupa un espacio fijo de 30 grados. La geometría de las posiciones planetarias respecto de la Tierra se vincula consistentemente con determinados esquemas de la conducta humana. El llamado "Principio de sincronicidad" afirma que todo lo que sucede en un momento determinado, participa de la cualidad de ese momento. Así pueden establecerse y describirse las cualidades que poseerá un ser nacido en un específico punto del espacio y del tiempo, como si el momento cósmico del nacimiento fuese un molde que imprime en un ser un conjunto definido de características únicas e irrepetibles. Esto es la Astrología Descriptiva. Una persona, claro está, no es algo estático. Tampoco su mapa natal lo es: las cualidades del "molde" irán desplegándose en el curso del tiempo y de la experiencia vital, en el proceso de crecimiento. Y esos cambios pueden ser descriptos también: las relaciones angulares que se forman entre los planetas cambian, a causa de su movimiento, constantemente. La interpretación astrológica correlaciona esos cambios con nuestra vida y con el mundo en general, y permite establecer el modo y época en que nos afectarán. Es lo que hace la Astrología Predictiva. Las relaciones angulares entre los planetas cambian constantemente. La interpretación astrológica -instrumento orientador en las épocas de crisis o cambios radicales que todos atravesamos- correlaciona esos cambios con nuestra vida y con el mundo en general, y permite describir la clase de sucesos que enfrentamos o enfrentaremos en el futuro, determinar sobre qué áreas de nuestra vida tendrán mayor impacto, en qué otras áreas tienen posibilidad de repercutir indirectamente, y establecer su fecha exacta de máxima intensidad. Verdad que nadie puede evitar el sufrimiento, ni eludir condiciones de vida desagradables y negativas. Pero en lugar de someternos pasivamente a un supuesto "destino prefijado", podemos -volviéndonos más conscientes y fluidos, identificando los modos en que creamos nuestras dificultades y operando creativamente sobre ellos- usar este conocimiento para tomar mayor control sobre lo que sucede en nuestras vidas. La Predicción astrológica personalizada ofrece gran ventaja; al indicar cuándo usted encontrará alguna oportunidad o enfrentará un problema, su naturaleza, lo que tendrá que resolver y el tiempo que llevará elaborarlo, le permite prepararse para obtener máximo provecho de cada situación, en épocas fáciles o difíciles. Ayudando a clarificar las características de una determinada época de cambios o transiciones, aporta visiones alternativas de cada situación, permitiendo una más profunda comprensión y ampliando nuestras posibles opciones. Resulta así una valiosa guía en el proceso de transformación y crecimiento personal. |
